Actas extraviadas. Pruebas desaparecidas. Un procedimiento señalado como ilegal. La fiscala de Cámara, Juana Prieto de Sólimo, no tiene dudas: varios de los policías que intervinieron en la causa por el crimen del juez Héctor Agustín Aráoz actuaron de forma irregular. Y eso llevó a la funcionaria judicial a explicar, en su alegato, el porqué de la cuestión.

"En reiteradas oportunidades, este tribunal ha hablado de la subcultura policial, del autoritarismo con que actúan. Se manejan con total impunidad, ya sea para falsear actas policiales como para colaborar con sus iguales por espíritu corporativo. Y eso es lo que pasó en esta causa", apuntó la fiscala.

En la sentencia, los jueces de la sala I de la Cámara Penal, Pedro Roldán Vázquez, Carlos Norry y Emilio Páez de la Torre, dirán si le hacen lugar a lo que Prieto de Sólimo pidió el miércoles, durante su alegato.

Todos los acusados en la causa por el crimen del juez son o fueron policías. El 26 de noviembre de 2004, Aráoz fue ultimado en su casa de Yerba Buena. Según Prieto de Sólimo, el ex oficial Darío Pérez y la ex agente Ema Gómez cometieron el crimen. Además, acusó al ex comisario Rodolfo Domínguez, al ex oficial Andrés Fabersani y al oficial Rubén Albornoz de haber encubierto el homicidio y de haber incumplido con sus funciones.

Eso no fue todo: también dijo que el comisario Alberto Frechina, actual jefe de zona de Regional Norte; y los oficiales Gustavo Beltrán y Adrián Villagra, deben ser investigados por presunto falso testimonio. "Hay una tremenda diferencia entre lo que dicen las actas de la investigación y lo que declararon los policías en este debate oral", dijo la fiscala. A Frechina le cuestionó su actitud con respecto a las evidencias que se extraviaron. Beltrán y Villagra, en opinión de la fiscala, colaboraron con la coartada que esgrimió Darío Pérez. "Han venido a plantar cualquier tipo de declaración para favorecer a sus colegas policías, hoy juzgados", señaló Prieto de Sólimo. La querella también criticó a la fuerza. "Adrián Villagra es un oficial con 15 sumarios policiales y nueve causas penales; Darío Pérez era un policía que robaba celulares. Se debe reflexionar sobre cómo el Estado selecciona a su personal policial", dijo en esa ocasión Dante Ibáñez, quien el jueves juró como camarista, por lo que dejó de representar a la familia Aráoz.

Los defensores también plasmaron sus dudas. Nilda González de Escobedo (por Albornoz); Cergio Morfil y Álvaro Zelarayán (por Domínguez); Gustavo Morales (por Pérez y Fabersani); y Mario Mirra (por Ema Gómez) también pidieron que se investigue a oficiales por falso testimonio. Por eso, si el tribunal les da lugar, la Justicia comenzará a investigar lo que la fiscala llamó "subcultura policial".